Madre mía, llevaba muchísimo tiempo queriendo escribir este post pero no sabía exactamente cómo enfocarlo. Finalmente, todas las piezas han ido encajando en su sitio, y aquí estamos.

Como tantos otros contenidos que encontrarás aquí en http://www.OscarFeito.com, la inspiración para este artículo surgió de mi propia experiencia personal (de dónde suelen salir los mejores posts).

Pero esta vez, querido Lector, me temo que tenemos entre manos un post algo egoísta ya que con su publicación no sólo pretendo ayudarte a ti, sino también ayudarme a mí mismo a modo de terapia cognitiva para enfrentarme a mis propios fantasmas.

Te voy a contar un secreto, ahora que no nos oye nadie…

Siempre me ha costado horrores visitar otros blogs en mi nicho de mercado, y todavía hoy me resulta complicado (aunque lo estoy superando).

Ya está, lo he dicho.

A pesar de que analizar a tus competidores – incluso establecer una relación con ellos – es un ingrediente fundamental en la estrategia de crecimiento de cualquier blog (de hecho en mi eBook ÉPICO dedico varias secciones a ello), a mí frecuentemente me ha producido un tremendo malestar.

Sigue leyendo y te explicaré por qué, y la clave que he encontrado para vencer ese miedo.

Cada vez que visitaba otros blogs de marketing online, me sentía fatal conmigo mismo. ¡Incluso me ponía de mal humor y me daban ganas de dejarlo todo!

Hablo en pasado para sentirme un poco mejor, por cierto, pero a pesar de que es algo que estoy superando todavía me queda camino por recorrer.

Comparaciones Odiosas

¿Pero por qué me sentía mal por el mero hecho de visitar otro blog de marketing online?

Pues por la sencilla razón de que estaba convencido de que esos otros blogs eran muchísimo mejores que el mío. Sus autores me daban mil vueltas, y yo nunca iría a ninguna parte.

Llámalo envidia, si quieres, o simplemente “odiosas comparaciones”.

Cada vez que recibo en mi bandeja de entrada una actualización de Víctor Campuzano, por ejemplo, me entran sudores fríos. La estética y funcionalidad de su blog, además de la naturalidad y simpatía con la que escribe sus artículos, son inimitables. ¡Yo nunca podré escribir con esa naturalidad!

¿Y qué decir del blog de Carlos Bravo? ¿Se puede saber de dónde saca tiempo para escribir diariamente en su blog desde hace no sé cuántos años, y además pasarse el día entrenando y corriendo maratones? Inimitable.

Luego está Vilma Núñez; otra fuera de serie con un blog repleto de fabulosos contenidos de marketing online, eBooks, cursos… ¡Y todo divino, fantásticamente diseñado! Claramente nunca podré estar a su altura.

Bueno, pensé, al menos yo tengo un podcast (que puedes escuchar aquí)… ¡Pero cómo competir con Joan Boluda que lleva ya más de 250 episodios y saca un episodio diario, cuando a mí me cuesta horrores publicar un episodio semanal dos semanas seguidas!

Y mejor ni miremos el número de seguidores que tiene cualquiera de los susodichos, porque ya la desmoralización sería total.

Con esa actitud tan poco constructiva, querido lector, es cómo no se deben hacer las cosas.

Sin embargo, un buen día se me encendió una luz y como por arte de magia las piezas comenzaron a encajar. Las comparaciones son odiosas – especialmente con esa actitud – por la sencilla razón de que al fin y al cabo todos somos diferentes.

Cada uno de nosotros – sea cual sea nuestro nicho de mercado – tenemos algo único que aportar, y cada uno de nosotros somos únicos. Por eso en lugar de tumbarnos a ver la televisión por las noches o pasarnos el fin de semana jugando a videojuegos (por mucho que nos apetezca muchas veces) hemos decidido dedicar nuestro tiempo a la noble misión de aportar valor a los demás a través de un blog.

De la misma forma que el cuerpo humano requiere una alimentación equilibrada, la formación intelectual también requiere contenidos, estímulos y puntos de vista diferentes.

Cada blog tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles, y si nos comparamos con los mejores en cada área evidentemente vamos a salir bastante mal parados en casi todo. Porque por muy bien que lo hagas, tu blog no va a ser el que mejor diseño tiene, y también el más rápido, y también el más bonito, y también el que mejores contenidos tiene, y también el que mejor cuida a su audiencia, y también el más gracioso, y también el más regular…

Las comparaciones son odiosas, especialmente si comparas cada aspecto de tu blog con el blog más fuerte del mercado en ese área.

Usando un símil futbolístico, ¿tendría sentido que el mejor portero del mundo se desmoralizara porque no tira las faltas con la misma precisión que el delantero titular, ni corre la banda tan rápido como su lateral? Claramente, no.Y seguiría siendo el mejor portero del mundo.

Entonces, ¿cuál es la solución?

Pues muy sencillo (al menos en la teoría, claro). Se trata de cambiar nuestra forma de pensar, tener algo más de autoestima y convertir nuestros paseos por otros blogs en ejercicios constructivos y no auto-destructivos.

Tu blog es único, tú eres único, y el valor añadido que aportas es único.

Debes centrarte en tus fortalezas, potenciarlas, y mejorar todo lo posible en las demás áreas sin pretender ser un fuera de serie en todas ellas… ¡Porque es imposible!

Recientemente – en un momento de enajenación mental transitoria – decidí participar en este concurso de Webembresa20.com donde se elegirán los 10 mejores blogs de marketing digital. Las votaciones, por cierto, estarán abiertas hasta el 19 de mayo de 2015 así que si todavía no has votado, ¡aún estás a tiempo!

El caso es que decidí enviar una comunicación por e-mail a mis suscriptores (si todavía no lo has hecho, puedes suscribirte gratuitamente aquí) sugiriendo la posibilidad de votar por OscarFeito.com.

Suena un poco ridículo, pero después de ver a los demás participantes – muchos de esos blogs que tanto admiro y que tanto miedo me daba visitar – mi esperanza se limitaba a sumar un par de votos (no más) para pasar a la siguiente ronda.

Comparaciones Odiosas En El Marketing Online

Imagen cortesía de Pixabay

Pero mi sorpresa fue mayúscula cuando los votos comenzaron a llegar…

Puedo decir que se me llegaron a saltar las lágrimas al leer muchos de los comentarios; Lectores genuinos que se habían molestado no sólo en votar por nosotros, sino que además habían dejado unos comentarios bastante espectaculares acerca de cómo les había ayudado a crear sus propios blogs, la inspiración que había sido para ellos, el ánimo que les había aportado y lo mucho que valoraban mi cercanía.

Ningún Lector hizo hincapié en si la estética de mi blog era más bonita o más fea que otros, o si debía producir más podcasts o escribir artículos más simpáticos. Los Lectores no hacían las comparativas odiosas que hacía yo, sino que destacaban el valor positivo de otras facetas de la página; fundamentalmente en la implicación y la cercanía de Óscar Feito con su Audiencia.

Y entonces, querido Lector, todo hizo “clic”. Me di cuenta que no se puede ser todo para todo el mundo, pero sí se puede ser mucho para mucha gente.Y en eso es en lo que debemos centrar nuestras fuerzas, no en las odiosas comparaciones.

Al igual que yo admiro muchas facetas de otros blogs de mi sector, y probablemente nunca podré estar a su nivel porque realmente mi enfoque está en otro sitio, me he dado cuenta que este blog tiene algo que seguramente otros envidian; una conexión y una cercanía con la Audiencia inigualable.

Así que ahora (poco a poco) puedo visitar esos otros blogs sin auto-flagelarme, sin sentirme inferior, y con la cabeza bien alta porque a pesar de que tengo mucho que aprender de cada uno de ellos, siento que vosotros – los Lectores – me habéis enseñado que esos otros blogs también tienen mucho que aprender de nosotros.

Oye, pero si encima ganamos el concurso, sería una fabulosa guinda al pastel ¿verdad? Así que si no lo has hecho ya, recuerda que puedes votar aquí hasta el 19 de mayo de 2015.

Dicho sea de paso, con vuestros comentarios y la lección bien aprendida yo ya me siento ganador. Muchas gracias por la lección.

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