¿Quieres que te cuente un secreto?

Pues resulta que la inmensa mayoría de los bloggers de éxito (esos a quienes sigues con tanta admiración y que parecen llevar toda la vida inmersos en el mismo nicho de mercado) realmente tardaron mucho más tiempo de lo que tú te crees en definir su temática.

Muchos ni siquiera han terminado de hacerlo.

Si pudieras viajar atrás en el tiempo y ver esos blogs en sus inicios (de hecho puedes hacerlo con esta divertida herramienta), probablemente comprobarías que sus contenidos “antes de hacerse famosos” tenían poco que ver con lo que puedes leer hoy en sus páginas.

Durante la vida de un blog, a medida que progresamos y aprendemos más sobre nuestros Usuarios y sobre nuestra propia razón de ser, no sólo cambia nuestra forma de escribir y nuestra manera de relacionarnos con nuestros Lectores, sino que en muchos casos también evoluciona algo tan crucial como nuestro nicho de mercado.

Cambiar Tu Nicho De Mercado

Un blog, querido Lector, no es algo estático sino algo vivo. Cambia, se actualiza y evoluciona.

Al igual que las personas, un blog nace (frecuentemente sin saber muy bien por qué), y luego va madurando.

A medida que profundizamos en nuestro nicho de mercado y vamos comprobando el impacto real de nuestras publicaciones, vamos descubriendo más sobre el tipo de Usuarios a quienes estamos intentando servir.

Y si somos críticos con nosotros mismos, también vamos comprobando si el tipo de contenido que estamos publicando realmente es lo que esos Usuarios necesitan.

Aunque inicialmente hayamos identificado correctamente un buen nicho de mercado que reúne todas las características descritas en ÉPICO, con el paso del tiempo podemos ir descubriendo piezas que no terminan de encajar del todo bien.

Cosas que chirrían.

Una opción (bastante común, por cierto) es intentar ignorar estas inconsistencias, enterrando la cabeza bajo el suelo como un avestruz y siguiendo exactamente lo que venías haciendo hasta ahora.

Pero otro camino (el que demostrará tu madurez como blogger) consiste en reflexionar sobre lo que estás haciendo, y preguntarte si no harías bien en modificar tu nicho de mercado.

A continuación vamos a ver las principales circunstancias en las que puedes (y quizás debes) modificar tu nicho de mercado:

No te apasiona

He repetido una y otra vez aquí en el blog y en mi podcast de marketing digital que si realmente quieres construir un blog rentable y duradero, es fundamental que elijas un nicho de mercado que te apasione.

Puede resultar muy tentador escribir sobre algo que no te apasiona por el mero hecho de que podría ser comercialmente rentable, pero en raras ocasiones funciona.

No funciona por un motivo bien sencillo y fácil de comprender.

Construir un blog de éxito requiere tres ingredientes esenciales que son la pasión, la paciencia y la perseverancia. Según mi propia experiencia (y recuerda que llevo más de 15 años dedicándome a esto), si falta el primer ingrediente y lo único que te mueve son las oportunidades comerciales, es prácticamente imposible reunir la paciencia para perseverar.

¿Tú crees que un corredor de maratones corre por dinero?

¿Crees acaso que la motivación de los emprendedores, investigadores científicos o autores que han alcanzado la cima en sus respectivas profesiones, es puramente económica?

No.

Es perfectamente legítimo tener aspiraciones económicas para tu blog (y de hecho uno de los recursos fundamentales que incluyo en ÉPICO es un análisis de cómo ganan dinero 30 de los blogs más rentables del mundo para que vayas cogiendo ideas), pero si el dinero es lo único que te mueve probablemente no vas a aguantar.

Es muy duro publicar contenidos de calidad periódicamente, participar activamente en las redes sociales, dominar las herramientas online de diseño web… Muy, muy duro. Independientemente de si escribes artículos para tu blog, grabas podcasts de audio, o subes vídeos a YouTube (yo hago las tres así que sé de lo que hablo), la generación de contenidos regularmente es uno de los mayores retos del marketing online.

Resulta que también  es una de las claves más importantes para construir un negocio sólido en la red.

La mejor forma que conozco de perseverar durante este proceso de generación de contenidos tan laborioso (un proceso que puede durar meses o incluso años antes de empezar a dejar sus frutos) es simplemente que te apasione lo que estás haciendo.

Si descubres que por cualquier motivo ya no te apasiona el nicho de mercado que identificaste inicialmente (o si descubres que realmente nunca te apasionó tanto como creías), es momento de cambiar.

No sigas perdiendo el tiempo con algo que no te apasiona.

Una audiencia equivocada

Si sigues este blog, o has escuchado mi podcast de marketing online y negocios en Internet (y si no lo has hecho suscríbete gratuitamente aquí), sabrás perfectamente que un buen blog necesariamente tiene que aportar un claro valor añadido a un grupo de Usuarios nítidamente definido.

Los dos conceptos clave aquí son Aportar Valor y Usuarios Nítidamente Definidos.

Puedes aportar valor solucionando un problema o una frustración común en tu nicho de mercado, por ejemplo ayudando a personas y/o empresas a ganar más dinero o quizás a gastar menos. Pero difícilmente podrás hacerlo si no tienes muy claro a quién exactamente te estás dirigiendo.

No es suficiente con identificar un nicho de mercado. También debes definir clara y nítidamente quién será tu Usuario Ideal dentro de ese nicho de mercado, y desgraciadamente muchos bloggers se saltan este paso.

Y claro, luego pasa lo que pasa…

Cambiar Nicho De Mercado

Un blog con trucos y consejos para organizar tus finanzas personales, por ejemplo, puede estar

dirigido a personas jubiladas que tienen más tiempo para estudiar este tipo de cosas, o por el contrario a personas jóvenes que quizás desconocen la importancia de una buena planificación financiera (por ejemplo lo que hace mi amiga Sofía Macías en El Pequeño Cerdo Capitalista).

De hecho, ella define claramente a su Usuario Ideal inmediatamente debajo del título del blog: Finanzas Personales Para Hippies, Yuppies y Bohemios.

Igualmente un blog de marketing digital – como por ejemplo http://www.oscarfeito.com/ – puede estar dedicado a profesionales con una dilatada experiencia que desean conocer las últimas noticias del sector (como empezó este blog que estás leyendo), o puede estar enfocado más bien a personas que acaban de iniciarse en este mundo y que carecen de base alguna (buena parte de mi audiencia actual).

¿Te has preguntado alguna vez quién es tu Usuario Ideal? ¿Si es hombre o mujer? ¿Qué edad tiene? ¿Qué nivel de estudios tiene? ¿Cuáles son sus frustraciones, necesidades y deseos?

Si tu audiencia no crece según lo esperado, puede ser porque te estás dirigiendo a Usuarios equivocados. Estás escribiendo para un tipo de Usuario, pero tanto tus contenidos como los mensajes en tu página y lo que compartes en las redes sociales atraen a otro tipo de Usuario bien diferente.

Cuando tus contenidos son buenos y la temática que has elegido te apasiona, pero no estás conectando con la Audiencia apropiada, puede ser momento de volver a definir tu Usuario Ideal y afinar tu nicho de mercado un poquito más.

Una nicho demasiado amplio (o demasiados nichos)

Prácticamente cada semana recibo un correo de algún Lector o Lectora que pretende crear un blog sobre salud, belleza, bienestar, decoración, psicología, consejos vitales, filosofía y autoayuda.

¿Te suena gracioso o crees que exagero? Te prometo que es verdad.

Cuando les pregunto si no creen que intentan abarcar demasiado, me responden que todos esos temas les interesan mucho y que también bastante experiencia en todos ellos, ¿así para qué centrarse en uno sólo?

Al fin y al cabo, dicen, “si escribo sobre muchas cosas tendrás más opciones de atraer a más gente…” Ah, ¿que no es así?

Pues no. No es así.

La realidad es que cuanto más amplio sea tu nicho de mercado (y ya ni te cuento si pretendes aglutinar varios nichos de mercado con o sin relación entre sí) más diluido quedará tu mensaje.

Si tiras una pelota de golf en un vaso lleno de agua, salpicará mucho y los que están alrededor lo notarán. En cambio, si tiras una pelota de golf al océano, nadie se percatará.

Si tu nicho de mercado es demasiado amplio, o tratas a abarcar múltiples nichos al mismo tiempo, la realidad es que tu audiencia será limitada porque por muy extraordinario que seas difícilmente podrás ser un número uno escribiendo sobre tantos temas. En consecuencia, tu blog no crecerá. Que es justo lo que pretendemos evitar.

Es preferible elegir un nicho de mercado mucho más estrecho y mejor definido, que intentar abarcarlo todo.

Te resultará más fácil centrarte en la creación de contenidos de valor añadido, serás más eficaz a la hora de aportar valor añadido a tu Audiencia, y a medio plazo te resultará más fácil monetizar tu tráfico.

Escasa capacidad de monetización

Hablando de monetización, si pretendes ganar dinero con tu blog (y aquí tienes algunas ideas para hacerlo) es vital que tu nicho de mercado tenga capacidad de monetización.

Si encontramos un nicho de mercado que nos apasiona, sobre el que sabemos más que la persona media, que tiene un gran público objetivo y que a su vez es original y no demasiado competitivo pero no hay forma de ganar dinero, lo más probable es que no sea un buen negocio.

Quizás no te des cuenta al principio, pero con el paso del tiempo verás la necesidad de variar tu nicho para poder dar cabida a la monetización. Por ejemplo, un estudiante de bachillerato puede estar muy interesado en un determinado nicho de mercado, sin embargo tiene poco dinero para gastar. Un adulto, en cambio, puede estar igualmente interesado en ese nicho pero además cuenta con ingresos propios que puede utilizar para comprar cosas.

Esa es la esencia de la publicidad, la venta de infoproductos, el marketing de afiliación, y de hecho todos los métodos de generación de ingresos en Internet. Al final, alguien tiene que poner el dinero.

Llegados a este paso, lo que te interesa concretamente es determinar si en tu nicho de mercado existen personas físicas o jurídicas (particulares o negocios) dispuestos a pagar por productos o servicios estrechamente relacionados con esa temática.

Con el paso del tiempo, es posible que te des cuenta de que tu blog no reúne esa condición. Y entonces es el momento de cambiar.

Conclusión

En definitiva, querido Lector, el cambio de nicho de mercado es el pan nuestro de cada día en marketing online y forma parte del proceso de crecimiento.

Es normal, y no tienes por qué preocuparte si reconoces alguna de las señales que hemos repasado hoy.

No tengas miedo de evolucionar; posiblemente perderás algunos Lectores a corto plazo que no estarán tan interesados en tu nuevo enfoque, pero a medio plazo ganarás muchos más porque tu contenido estará mejor definido y tendrás más confianza en lo que estás haciendo.

El hecho de que estés leyendo esto indica que quizás – y sólo quizás – tienes algunas dudas sobre tu nicho de mercado actual.

Si alguna de las cuatro señales explicadas anteriormente son aplicables a tu blog, podría ser el momento de evolucionar. Recuerda que el cambio no necesariamente supone una amenaza, sino una oportunidad.

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