Uno de los errores más graves que puedes cometer en tu negocio (y te lo digo por experiencia) es juzgar las oportunidades precipitadamente.

Nuevamente —por si no tuviéramos ya suficientes obstáculos en nuestro camino hacia la cumbre— los emprendedores nos encontramos ante un dilema colosal: si no queremos sucumbir al síndrome del objeto reluciente y pasarnos el día haciendo tareas laboriosas pero inútiles (como pollos descabezados), debemos renunciar a ciertas cosas.

¿Pero con qué oportunidades te quedas y a cuáles renuncias?

El emprendedor tiene que saber decir que NO por la sencilla razón de que no hay energía ni horas suficientes en el día para explorar rigurosamente cada oportunidad de negocio que se presenta. El problema es que con demasiada frecuencia algunos emprendedores parecen prejuzgar proyectos, personas y oportunidades con demasiada facilidad.

Desde pequeños nos advierten que no debemos juzgar un libro por su portada. Quizás la cubierta es horrible, pero el contenido del libro puede ser lo más maravilloso que hemos leído en la vida (y viceversa).

Sin embargo, a pesar de estas advertencias, una y otra vez seguimos cometiendo decisiones erróneas fruto de nuestros propios prejuicios sociales, personales y profesionales.

Para variar, he cometido este error empresarial más veces de las que puedo contar con los dedos de ambas manos. Pero quizás tú todavía estás a tiempo de evitarlo.

Vamos a ver si te puedo ayudar…

Prejuicios Empresariales

Prejuicios de networking

¿Cuántas veces has oído hablar de la importancia del networking activo para construir un negocio de éxito en Internet? Probablemente unas cuantas.

Sin ir más lejos, en el Episodio 76 de La Academia de Marketing (tu podcast gratuito sobre marketing digital, emprendedores y negocios en Internet) el gran Emilio Márquez nos explicó por qué es tan crucial tejer una profunda red de contactos profesionales y compartió con nosotros algunas ideas para explotar al máximo esas conexiones humanas.

De paso, tocamos muchos de los prejuicios existentes sobre el networking (prejuicios que tuve yo durante mucho tiempo, y por eso tardé tanto en ponerme las pilas y salir de mi cueva).

Puedes escuchar la Master Class gratuita de Emilio Márquez sobre networking aquí.

A la inmensa mayoría de los emprendedores que conozco les aterra la idea de llegar a un sarao y ponerse a saludar a desconocidos, independientemente de que con casi total seguridad tienen muchísimas cosas en común (de hecho, ¡por algo están en el mismo evento!).

Perjuicios Online

Imagen cortesía de Pexels

Sin embargo, los prejuicios sociales y el aspecto emocional son más poderosos que la lógica: nos da vergüenza alejarnos del ordenador, salir de la cueva, presentarnos tal como somos y relacionarnos con otros profesionales de nuestro nicho de mercado.

Nos da corte, nos asusta, y (curiosamente) pensamos que otras personas nos van a pre-juzgar a nosotros de la misma forma que nosotros estamos prejuzgando el evento en cuestión.

Así que, en un alarde de anti-lógica aplastante, somos nosotros los que pre-juzgamos las magníficas oportunidades de networking y directamente pasamos del asunto.

¡Gran error!

No quiero ahondar más en la importancia de relacionarse con otros actores de tu sector porque es un tema que se ha tratado hasta la saciedad aquí y en 20.000 lugares más, pero sí voy a hacer hincapié en la importancia de afrontar este tipo de oportunidades sociales con una mente abierta, aparcando la vergüenza y los complejos (aunque sea por un rato).

Perjuicios En Internet

Imagen cortesía de Pexels

Si no puedes acudir a una reunión, acto o evento de networking profesional porque en este momento has establecido otras prioridades en tu negocio, ¡no pasa nada!

El networking juega un papel decisivo en los negocios digitales, claro que sí, pero hay muchos otros factores igualmente críticos que tampoco puedes ignorar (incluyendo la productividad). Así que tampoco se trata de hacer las cosas porque sí, ni pasarse cada día día y cada noche de fiesta en fiesta.

Ahora bien, lo verdaderamente importante es no apresurarse a descartar un evento o cualquier otra oportunidad de networking en base a nuestros prejuicios subjetivos.

Prejuicios sociales

Te voy a contar un pequeño secreto.

Los invitados que se someten a mi tercer grado en La Academia de Marketing Online han sido rigurosamente seleccionados, vetados y analizados por mí, personalmente, para asegurarme de que reúnen los conocimientos y la experiencia necesaria para aportar valor a mis Oyentes.

Los invitados pueden ser más o menos famosos, más o menos Influencers y más o menos populares en las redes sociales, pero por encima de todo tienen que contar con la experiencia profesional y el bagaje personal para enriquecer a mi Audiencia.

Ese es el criterio más importante para seleccionar invitados para mi podcast.

En el 99,9% de los casos tengo absolutamente claro lo que estoy haciendo, pero de vez en cuando me surgen dudas sobre la idoneidad de un determinado invitado.

Y en un pequeño porcentaje de casos, esas dudas son tremendamente serias.

Prejuicios Sociales

Imagen cortesía de Pixabay

En una ocasión —no demasiado lejana— recuerdo que “alguien” se puso en contacto conmigo a través de Facebook para auto-invitarse a La Academia de Marketing Online.

Así, con un par.

Y si te soy sincero, eso no me gustaba por varios motivos.

En primer lugar, porque se supone que soy yo quien tiene que estar ojo avizor para identificar a los mejores invitados para La Academia de Marketing Online y, francamente, me costaba admitir que de vez en cuando alguno se me escapa.

En segundo lugar, no me gusta sentirme presionado. Y cuando de buenas a primeras se me ofrecen candidatos para La Academia de Marketing Online como si fuera un concurso de belleza, es así como me siento. Qué le vamos a hacer, hay mucho en juego y lo último que quiero es que la calidad de los contenidos se resienta.

¿Te das cuenta? Ya estaba prejuzgando, y por partida doble.

Ejemplos De Prejuicios

Imagen cortesía de Pixabay

La cosa empezó mal —conmigo a la defensiva— y más allá de los prejuicios anteriores, no me hacía demasiada gracia este invitado en cuestión porque:

  1. Tenía un marcado acento extranjero que no sabía cómo encajaría con mi Audiencia.
  2. No entendía las estrategias que estaba utilizando.
  3. Tampoco comprendía exactamente cuál era su área de especialización ni lo que podía aportar a los Oyentes de La Academia de Marketing Online.

Y ahí lo tienes: por ego, por ignorancia, por miedo y por puro desconocimiento ya me había formado una imagen mental (completamente distorsionada y a la postre errónea) de mi invitado.

De hecho, la ignorancia y el miedo son las principales causas de la inmensa mayoría de prejuicios sociales.

¿Pero sabes una cosa?

Ese episodio no sólo terminó siendo uno de los más escuchados de La Academia de Marketing Online, sino que además obtuvo una cifra récord de comentarios y valoraciones positivas.

Por si fuera poco, ahora ese invitado y yo somos buenos amigos, nos vemos con frecuencia y puedo decir que es una de las personas que más me está ayudando a dar el siguiente paso en mi negocio.

¿Quién lo hubiera dicho? Yo, desde luego, no.

No juzgues un libro por su portada. Procura erradicar los prejuicios sociales y no te apresures a extraer conclusiones sobre aquellas personas que el destino ha decidido poner en tu camino.

Y la mejor forma de acabar con los prejuicios sociales es conociendo sus causas.

Prejuicios de técnicas, recursos y herramientas

No utilices esto. No hagas aquello. Usa esto otro. Ni siquiera te molestes en intentar eso de más allá porque ya está demostrado que no funciona.

¿Te suena?

¿Cuántas veces has optado por no invertir en una herramienta de marketing online, perderte un webinar o cualquier otra oportunidad de formación, o automáticamente dejar de probar alguna plataforma o técnica de marketing digital porque “alguien” te ha dicho que no funciona?

¿O todo lo contrario? Has perseguido objetos relucientes hasta la saciedad, quizás porque al influencer de turno le ha funcionado aunque su negocio no tenga nada que ver con el tuyo.

Herramientas De Marketing Online

Los prejuicios —tanto positivos como negativos— afectan las decisiones que tomamos en nuestro negocio, y como su propio nombre indica estamos PRE-juzgando una oportunidad potencialmente interesante de forma superficial, sin evaluar los pros y los contras objetivamente.

Si quieres construir un blog rentable o cualquier otro tipo de negocio de éxito en Internet, es necesario tomar decisiones. Y dentro de ese proceso de toma de decisiones, indudablemente vas a tener que renunciar a ciertas cosas.

Pero esas decisiones —por ejemplo las herramientas que utilizas o las técnicas de marketing online que decides probar— tienen que estar basadas en argumentos sólidos y objetivos, y no meramente en corazonadas o prejuicios que al fin y al cabo es de lo que estamos hablando hoy.

El mayor riesgo que puedes asumir en tu negocio es no asumir riesgos.

Los únicos que no se equivocan (ni van a ninguna parte, dicho sea de paso) son aquellos que no toman decisiones. Por tanto en ningún momento te estoy diciendo que no te vayas a equivocar, sino que tus decisiones no deben basarse en temores y prejuicios sino en argumentos.

Conclusión

Y ahí lo tienes.

¡Qué malos son los prejuicios!

¡Cuántas calamidades nos pueden traer las decisiones basadas en conclusiones precipitadas o ideas infundadas!

Y tú, ¿qué cosas has juzgado erróneamente en tu negocio? ¿Qué has aprendido de ello?

No te cortes, seguro que has metido la pata igual que yo más de una vez.

Estoy deseando leer tu comentario, nadie te va a juzgar : )

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